Este último miércoles del año que coincidencialmente es el último día del 2025, quiero aprovechar para agradecer el año por todo lo que fue.
Definitivamente el 2025 no empezó como había esperado, fue un año revoltoso, inquieto, poco claro. Trajo consigo situaciones de esas que te sacan de tu zona de confort sin pedir permiso. El primer semestre del año fue oscuro, y no lo digo exagerando. Fue un periodo que me generó muchísima ansiedad, inseguridad, baja autoestima, muchas preguntas sin respuesta. Fueron tantos los momentos en los que no veía el camino completo, con miedo de dar el siguiente paso…
Pero hoy, miro hacia atrás y agradezco todo lo que pasó, incluso ese periodo de oscuridad. Porque fue justamente desde lo desconocido que algo en mí se despertó. Me obligó a confiar en mí más que en nadie. A quererme. A soltar estructuras que ya no me servían. A escucharme más. A avanzar con miedo pero con firmeza, incluso cuando no tenía todo claro. Y así, poco a poco, fui encontrando mi camino.
Cierro este año con mucha más claridad de hacia dónde voy. Con metas más alineadas, no solo con lo que quiero lograr, sino con cómo quiero vivir. Lo cierro con más paz. Con más tranquilidad. Con más tiempo para mi familia, para mi casa, para mí. Con una sensación interna de orden que no existía al comenzar el año.
Agradezco profundamente haber empezado a escribir este blog. Café con Melli se convirtió en una ventanita de luz en ese tiempo oscuro que vivía. Un espacio donde podía respirar. Donde podía poner en palabras lo que sentía, sin filtros ni expectativas. Escribir me levanto más de lo que imaginé.
Agradezco también haber tenido la valentía de emprender mi camino en Real Estate, de cada día creer en mí, dando pasos firmes en un terreno nuevo. Agradezco haber comenzado un negocio con mi esposo. Este año no solo crecimos como pareja, nos consolidamos como partners in life. Más comprometidos, más compenetrados, más alineados en lo que estamos construyendo juntos.
El 2025 no fue un año perfecto, fue un año duro, retador. Pero también fue un año de crecimiento, de valentía y de amor propio.
Gracias 2025 por todo
Melli








