Mi camino a la maternidad.

Ser mamá, mi sueño desde niña

Desde muy pequeña soñaba con ser mamá. Mientras otras niñas jugaban a ser doctoras o artistas, yo jugaba a la casita y siempre quise mantener vivo ese juego. Con el tiempo entendí que la sociedad tenía otro orden para tener hijos, primero eran los estudios, luego el matrimonio, y finalmente los hijos, pero para mí ese orden no tenía sentido. Ser mamá siempre fue lo primero en mi lista.

Un sueño compartido

Justo antes de comenzar la universidad, me reencontré con mi amor platónico de la infancia. Empezamos a salir y descubrimos que compartíamos el mismo sueño: formar una familia. En conversaciones extensas soñábamos despiertos con nuestros futuros hijos, teníamos escogidos los nombres e incluso nos planteamos adoptar nuestro tercer hijo. Pero la vida tenía otro plan, agarramos caminos diferentes cuando mi familia emigró a Estados Unidos, y ese anhelo sin saberlo quedó en pausa.

De la ilusión a la realidad. 

Años después, ya adultos, él vino de visita a Estados Unidos y nos volvimos a encontrar. Nos dimos cuenta que entre otras cosas seguíamos compartiendo el mismo sueño de ser padres. Nos graduamos, nos casamos y comenzamos a buscar ese sueño. Pero no fue tan fácil como pensábamos. Intentamos de todo y, tras consultar a un especialista de fertilidad, nos informaron que no había ningún impedimento médico para lograr un embarazo. Entonces acordamos seguir intentándolo de forma natural hasta que yo cumpliera 30 años, y entonces ahí si no lo habíamos logrado el plan era considerar tratamientos.

Una cirugía, muchas lágrimas y el miedo de no lograrlo

Pasaron un poco más de 3 años y en enero del año que cumplía los 30 años decidimos regresar al especialista, esta vez con la idea de hacer un tratamiento de fertilidad (IVF). Todos los exámenes lucían bien, pero ya justo al final notaron que tenía unos fibromas que estaban fuera de mi útero que, según el especialista debian ser removidos con cirugía. La noticia nos tomó de sorpresa, teníamos mucha confusión, como pasamos a tener todos los exámenes bien a necesitar intervención quirúrgica, pero no perdimos tiempo: programamos la cirugía y para finales de Abril ya yo estaba en el quirófano. 

La cirugía fue exitosa, lograron remover los fibromas sin dañar el útero, lo cual significaba que en unos meses podíamos continuar con el tratamiento de IVF, me mandaron a casa de reposo por dos semanas. Pero emocionalmente yo ya estaba destrozada. Durante ese tiempo de reposo en casa yo lloré mucho, recé, pensé, me culpé, en fin ya saben por dónde va la cosa. No entendía por qué era tan difícil cumplir mi sueño de ser mamá. 

La pregunta que lo cambió todo

Me sentía muy sola en este proceso, mi hermana y mis amigas más cercanas siento que no entendían cómo yo me sentía pues no habían tenido que pasar por problemas de fertilidad. Por lo que en medio de mi tristeza, encontré consuelo leyendo blogs con historias de personas que estaban pasando, o habían pasado por procesos similares, incluso muchísimo más complicados. El post que me cambió la vida fue el de una mujer que vivía en Inglaterra. Ella contaba cómo la infertilidad le había costado su matrimonio, amistades, e incluso le había llevado a la depresión, en fin por lo que contaba ella sufrió mucho. 

Hasta que un día alguien le hizo una pregunta clave: 

“¿Tú quieres ser mamá o quedar embarazada?” 

Cuando comprendió la complejidad de esa pregunta, eligió el camino de la adopción. 

Se imaginarán mi reacción al leer este post. Yo sentía que me estaban hablando directamente a mi. Y yo lo que más quería en el mundo era ser mamá.

Cuando mi esposo llegó del trabajo, le conté lo que había leído, lo mucho que  me había marcado esa historia, él simplemente me escuchaba atento a cada palabra y al terminar me dijo:

“A mi me gusta esa idea, vamos a averiguar un poco más cómo es ese proceso,  yo no estoy tan convencido con el tema del tratamiento”.

Un nuevo camino… lleno de paz

Siendo como soy no perdí tiempo y al día siguiente llamé a una agencia de adopción que nos recomendaron unos amigos, la recepcionista me dijo que casualmente iban a tener una sesión informativa la semana siguiente, y que si queríamos podíamos asistir. Enseguida le dije que sí que íbamos a asistir y fuimos. Todavía recuerdo cuando llegamos al sitio, la sensación que sentía, la cita fue la segunda semana de Mayo, un miércoles.

Al llegar, en la sala de conferencias había tres parejas más y dos trabajadoras sociales. Nos explicaron el proceso de adopción internacional haciendo énfasis en un programa con Colombia. Pero nosotros no teníamos ciudadanía colombiana, en nuestro caso era más lento ese proceso. Al finalizar la sesión las trabajadoras sociales se nos acercaron y nos preguntaron porque habíamos elegido la adopción internacional en lugar de la adopción doméstica de bebés. 

No teníamos la menor idea de lo que estaban hablando, no sabíamos que existía la posibilidad de adoptar bebés recién nacidos. Creo que el corazón se me iba a salir del pecho mientras nos explicaban el proceso, yo solo le apretaba la mano a mi esposo como para sentir que no estaba soñando. Al subirnos al carro empezamos a conversar de lo que nos había parecido, y los dos coincidimos que teníamos una sensación de paz que no sabíamos cómo describir. Nos sentíamos diferente después de esa sesión.

La decisión que le dio forma a nuestro sueño

A la mañana siguiente, llamé a la trabajadora social y le dije: 

“Estámos listos para comenzar el proceso de Infant Domestic Adoption” (un proceso de adopción privada doméstico de bebés en Estados Unidos). 

El proceso que haría realidad nuestro sueño. 

Mi maternidad empezó aquí

Después de 5 años de búsqueda, mi camino a la maternidad, por fin, se sentía mas cerca, mas real. Lleno de esperanza, con incertidumbre pero con mucha fe de que este era nuestro camino.

Gracias por leerme.

Melli

Un cafecito y algo bonito en tu inbox


Si este mensaje tocó tu corazón, tal vez también pueda tocar el corazón de alguien más. Compártelo con esa persona que sabes que lo necesita. Hay momentos en que unas palabras pueden sentirse como un abrazo. ✨

Comentarios

  1. Entre más aprendo de tu historia más orgullosa y privilegiada me siento de haber llegado a coincidir contigo en esta vida turbulenta ❤️

    • Que buena pregunta, “¿Tú quieres ser mamá o quedar embarazada?” and then the incredible journey begins ! ♥️

    • Gracias!!! También me siento muy afortunada de coincidir contigo en esta vida llena de subes y bajas ❤️

  2. Bravo Melli! Bravo a ti y a tu esposo ; ). por abrir sus corazones a ser padres adoptivos y por compartir su historia inspiradora. Atreverse a adoptar es atreverse a amar desde otro nivel.

    • Gracias Emily por esas palabras tan bonitas ♥️. Ser padres a traves de la adopcion nos ha transformado de una forma muy profunda, y compartir nuestra experiencia es parte de nuestro deseo de romper mitos y abrir corazones. Gracias por leer y por acompañarme con tanto cariño en esta aventura.

Los comentarios están cerrados.

ESP