Soy mamá, mujer, esposa, hija, hermana, amiga, tía, madrina y soñadora. En un mundo que no se detiene y como muchas, hago malabares entre la oficina y la maternidad. Y desde esa mezcla nace Café con Melli.
Este es un blog personal donde comparto mi experiencia real y sincera de ser mamá y mujer. Café con Melli nació entre mañanas silenciosas con mi tacita de café, en esos momentos invisibles de la vida y de ser mujer que tantas veces pasan desapercibidos. Es mi pequeño rincón, como un coffee shop del alma, donde sirvo historias con calma, honestidad y mucho sentimiento.
Así nació Café con Melli
La maternidad no llegó a mí por el camino tradicional. Fueron varios años de intentos, búsquedas, dudas y decepciones. Hasta que, un día, en esos momentos de busqueda, encontré un blog post. Las palabras de esa mamá, cómo compartió su lucha con la infertilidad y su camino hacia la adopción, tocaron algo muy profundo en mí.
Fue en ese momento cuando dejé de luchar contra mi cuerpo para quedar embarazada. Me sentí aliviada, esperanzada… y, por primera vez, en paz. Había encontrado mi camino: la adopción.
Con el tiempo, me pregunté:
¿Y si mis palabras también pudieran tocar el corazón de alguien que lo necesita?
Así nació Café con Melli, un rincón donde escribo como siento y vivo las cosas: desde el corazón. Comparto lo que soy: una mujer y mamá recorriendo este camino tan hermoso como desafiante, donde la maternidad y la feminidad toman formas distintas.
Asi que, si estás aquí, ¡bienvenid@ a este rincón! Sirve tu taza favorita y acompáñame en estas historias y reflexiones de vida.
Gracias por leerme.
Melli








Cuando conoces a alguien que te cambia la mirada
Hay personas que llegan a tu vida para hacerte mejor. No por lo que dicen, sino por lo que son. Melli es una de ellas.
Desde que conocí su historia como mamá adoptiva, no he dejado de admirarla. Su capacidad de amar sin condiciones, de entregarse sin medida, y de construir una familia desde el corazón, me ha hecho detenerme, mirarme por dentro y cuestionar lo que realmente significa dar.
Melli no solo es mamá de una manera inmensamente valiente y generosa, es también una mujer con una luz especial. Su historia no solo inspira, transforma. Su amor no solo acompaña, enseña.
Y yo tengo la fortuna de llamarla amiga.
Gracias, Melli, por recordarme que el amor verdadero no siempre nace del vientre, pero sí, siempre, del alma. Que ser mamá es un acto de fe, de entrega y de amor profundo.
Dios te puso en mi camino como una bendición, y cada día agradezco tener la dicha de compartir la vida con alguien con un corazón tan grande como el tuyo.
Te quiero 💕
Caro