Hay ocasiones en las que la vida nos recuerda que una familia no solo se define por los lazos sanguíneos, sino también por los lazos del corazón. Nuestra familia se formó desde el amor, no desde el ADN. Y es que para mí, ser papá o mamá no se trata de pasar una carga genética solamente, sino de estar presente, de cuidar, de proteger, de amar sin condiciones.
En mi caso he tenido el privilegio de vivir de cerca, como la paternidad también sale desde el corazón, tanto en nuestro camino para formar una familia a través de la adopción, como en la historia de mi propia familia, con mis padres y hermanos.
Hoy, en el Día del Padre, quiero hacer una pausa para hablar de esa paternidad que nace del corazón más allá de la genética.
Desde muy chiquita entendí ese concepto, mucho antes de tener clases de biología y entender de dónde vienen los bebés. Y es que mi hermano y yo no compartimos el 100% de la genética, pero SÍ compartimos el mismo papá. Y en mi casa, el ADN nunca marcó una diferencia.
Nuestro papá fue siempre el que estuvo allí, el que nos regañaba pero también nos amaba, el que salía y sigue saliendo a nuestro rescate, el que cocina las arepas, el que nos enseñó cómo usar un martillo, el que nos enseñó amar a la música a través de sus tocadas de cuatro venezolano, el que nos enseñó a manejar, el que hoy en día sigue estando aquí presente para nosotros.
Gracias a él crecí viendo cómo se puede amar profundamente a un hijo más allá de los lazos sanguíneos. Crecí viendo cómo a mi papá se le iluminan los ojos cuando habla de su único hijo varón, y cómo el orgullo le brota por la piel. Crecí viendo ese lazo tan profundo creado por el amor que existe entre ellos dos.

Una vez crecí y me convertí en adulta, me tocó ser testigo nuevamente de esta capacidad de amar más allá del ADN gracias a mi esposo. Yo desde chiquita sabía que quería ser mamá, pero erróneamente pensaba que con los hombres el tema era diferente.
En el caso de mi esposo no, él estaba listo para entregar su corazón, y cuando empezamos la travesía de formar nuestra familia, él enseguida se entregó, sin miedos, sin dudas, sin titubeos. Él no necesitó del ADN para amar profundamente, él es un papá único, divertido, excepcional, presente, y super comprometido.
Gracias a ellos y a otros papás que conozco que han elegido el amor antes del ADN, no me cabe duda, que el vínculo más fuerte, el que más une, es el amor. El que se construye con cada abrazo, que está presente en cada desvelo, en cada juego, en cada enseñanza, en cada historia antes de dormir y que se fomenta día a día.
Lo que para mí significa ser papá
💙Ser papá es estar ahí, en los momentos fáciles y en los difíciles.
💙Ser papá es apoyar, es sostener, es cuidar.
💙Ser papá es elegir amar cada día, sin condiciones.
💙Ser papá es educar, es dar ejemplos, es ayudar a crear esa personalidad única de los niños.
Hay otras figuras de paternidad que vienen desde el corazón
La paternidad que nace desde el corazón, tiene muchas formas y no siempre lleva el título oficial de “papá”, pero el impacto es igual de profundo.
💙El abuelo
Hay abuelos, que por diferentes circunstancias de la vida, terminan criando a sus nietos. Estos abuelos cambiaron sus planes de jubilación, por partidos de fútbol y actos escolares. Ellos ya criaron a sus hijos, pero desde el amor deciden tomar esa figura que los llena y cambia la vida de todos los involucrados.
💙El tio
Hay tíos que superan el significado de ser tío, que sin que nadie se los pida, están ahí presentes, en partidos, en graduaciones, en las conversaciones difíciles, viviendo experiencias nuevas con sus sobrinos, compartiendo enseñanzas y dando su amor incondicional en todo momento.
💙El hermano mayor
Hay hermanos mayores que toman un rol más paternal, que se convierten en una figura protectora, que más que un hermano son una guía, y que siempre están ahí para sus hermanos menores. Yo tengo el orgullo de decir que lo he vivido en carne propia. Aunque mi papá siempre estuvo presente mi hermano fue mi segundo papá.
Estas figuras nacen de la decisión de amar, no de la obligación de los lazos de sangre. Muchas veces no son reconocidas, y capaz pasan por desapercibido pero marcan una diferencia en los niños y ayudan a que crezcan desde el amor.
Y también están los papás biológicos, que enfrentando circunstancias difíciles, toman una decisión desde el amor por el bienestar de su bebé. Aquellos que entienden que ser papá a veces significa priorizar el bienestar del bebé por encima de su propio deseo de estar presente, y buscan un mejor futuro para su bebé a través de la adopción.
Es una forma de paternidad muy criticada y que pocos entienden, pero que existe. Existe desde el amor, es silenciosa, dolorosa pero parte del mismo principio de amar sin condiciones. Otro tipo de paternidad que he podido presenciar en este camino de vida.
Hoy quiero celebrar a todos los hombres que han elegido ser padres desde el amor.
A los papás que dia a dia deciden estar presentes sea que hayan llegado por genética o por elección, a los papás por adopción, a los padrastros que aman sin etiquetas, a los papás biológicos que buscaron un mejor futuro para su bebe, a los tíos, abuelos, hermanos mayores, amigos o parejas que han asumido este rol con el corazón por delante.
Ser papá no es un título que se da simplemente por poner el ADN, es un título que se fomenta con amor, con entrega y con presencia.
Feliz dia del Padre.
Gracias por leerme
Melli








