Desde pequeña me ha llamado la atención los comentarios de la gente, especialmente cuando resaltan el parecido entre personas de la misma familia. Pareciera que para la sociedad es importante recalcarlo. Pero lo más curioso es que yo misma me he sorprendido haciendo comentarios sobre parecidos entre personas, incluso cuando sé que no comparten el ADN.
En mi infancia lo viví, cuando la gente comentaba sobre si había parecido o no entre miembros de mi familia. Lo vivo ahora, cuando muchos dicen que mi mejor amiga y yo nos parecemos más que mi hermana y yo. Y, por supuesto, lo vivo con mis hijos.
Evidentemente, hay características físicas que facilitan estas semejanzas, el color del cabello, de los ojos, de la piel, incluso la contextura del cuerpo y el género. Pero fue hasta hace unos diez años cuando aprendí que los parecidos no siempre se heredan con el ADN.
En una conversación con un papá por adopción, me comentó sobre estudios que concluyen que las personas que comparten vínculos de apego profundos comienzan, de manera inconsciente, a coordinar sus gestos, expresiones e incluso el tono de voz.
Los investigadores llaman a esto, sintonía afectiva, y se ha documentado tanto en estudios científicos como en recursos sobre adopción, por ejemplo en ConsideringAdoption.com.
Esta sintonía explica cómo el vínculo que se forma entre padres e hijos desde los primeros meses de vida, hace que los bebés comiencen a asimilar las expresiones faciales, los gestos y las respuestas emocionales de sus padres. Cuando un bebé sonríe y el adulto le responde con otra sonrisa, cuando se comunican a través de la mirada, del tono de voz o de un movimiento, se va creando un patrón compartido de conexión y expresión.
Con el tiempo, esa sincronía se hace tan profunda que termina generando parecidos que van más allá del ADN.
En nuestro caso, es muy común que la gente comente sobre el parecido, incluso quienes no conocen nuestra historia de adopción. La verdad es que hasta yo misma me asombro.
Mi hija muchas veces parece mi fotocopia. Sí, es cierto que físicamente compartimos algunos rasgos, pero lo que más me sorprende son las similitudes en actitud, gestos, virtudes y, sobre todo, defectos. Es como ver una versión miniatura de mí. Mi esposo y mi hijo, por su parte, también comparten aptitudes y expresiones físicas, su agilidad, su falta de miedo, su curiosidad… su lenguaje corporal, están muy sincronizados.
En muchas ocasiones, la gente encuentra parecido incluso con nuestra familia extendida, comentando que mis hijos se parecen a sus primos, tíos, abuelos e incluso a las bisabuelas. Y es que ciertamente, ellos también han formado parte de esa sincronía que nos hace familia.
El parecido físico, para mí, nunca ha sido algo relevante. De hecho, incluso antes de comenzar el camino de la adopción, cuando apenas soñábamos con formar nuestra familia, siempre me imaginé adoptando niños de otras razas distintas a la nuestra.
Por recomendaciones de la agencia, terminamos inclinándonos hacia nuestra raza, ya que es común que la gente resalte los parecidos físicos entre los padres y los hijos, y según los especialistas, los niños encuentran cierta seguridad al verse reflejados físicamente en sus padres.
Aunque a veces quisiera, la realidad es que no puedo cambiar el hecho de que la sociedad busque constantemente y de manera inconsciente estas similitudes, que sinceramente en ocasiones también terminan en comentarios imprudentes.
Pero lo que sí puedo inculcar de alguna manera es que al final, después de todas las comparaciones, estudios y comentarios, lo más importante es el parentesco que no viene del ADN, aquel que se fomenta a través de la cotidianidad, del amor, de la conexión.
Puedo invitarnos a fijarnos más en similitudes que vayan más allá de los físico, elogiando las que realmente importan como la integridad, la bondad, el compañerismo, el amor al prójimo. Estos son los verdaderos rasgos que queremos que nuestros hijos hereden. El parentesco más auténtico y profundo que no viene del ADN si no de la sincronización y el amor.
Gracias por leerme
Melli








