El amor nos hizo familia.
El proceso que escogimos y que hizo realidad nuestro sueño de convertirnos en mamá y papá se llama infant domestic adoption, o adopción doméstica de bebés. Cuando tomamos la decisión, no sabíamos con exactitud cómo iba a ser este camino y aunque el proceso de adopción de bebés en Estados Unidos puede parecer abrumador al principio, para nosotros fue un camino lleno de amor y fe. Yo tenía mucha fe de que este camino me llevaría a mi bebé.
Fuimos a la primera cita oficial con la trabajadora social. Fue como una entrevista donde hablamos de nosotros, de nuestras familias, de nuestra historia, y nos explicaron más al detalle el proceso y los requisitos.
Salí de ahí enfocada. Como yo lo veía, tenía que encargarme de recaudar todos los documentos en esa lista de requisitos, y de ahí en adelante se lo entregaba a Dios. Así que eso hice. Recuerdo que llegué a casa y mandé por email unos cuantos documentos esa misma tarde. Para calmar mi mente y que la espera se hiciera más llevadera, también me dediqué a leer. Busqué libros y artículos que hablaban del proceso. No sabía por qué, pero yo sentía que tenía que prepararme desde ya.
Al pasar de los días, fuimos asistiendo a sesiones individuales con la trabajadora social, así como completando poco a poco esa lista de requisitos.
Fue un camino lleno de emociones, decisiones difíciles y, sobre todo, lleno de amor:
💛 Amor de nuestros amigos y familiares que nos apoyaron y acompañaron desde el primer día. Aunque no sabían mucho que hacer siempre estuvieron ahí para nosotros. Muchos de ellos escribieron cartas a la agencia de adopción recomendándonos ser padres. Cartas que nos llegaron al corazón.
💛 Amor por ese bebé que aún no conocíamos, que no sabíamos cuándo iba a llegar pero que poco a poco nos iba llenando el corazón. Un amor que nos tenía soñando despiertos y llenos de ilusión por la llegada de la personita que iba a hacer realidad nuestro sueño.
💛 Amor por la madre biológica, una persona que no conocíamos pero que desde el principio tuvimos claro que sería muy importante en nuestras vidas, una persona que marcaría un antes y un después en nuestros corazones.
¿Qué es la adopción doméstica de bebés?
Es un tipo de adopción en donde la madre biológica (o en algunos casos ambos padres biológicos) se acercan a una agencia de adopción y, con su apoyo, crean un plan de adopción para su bebé. Este plan describe lo que la madre biológica busca en la familia que desea para su hijo, como por ejemplo: los valores, estilo de vida, creencias, y otros detalles que ella considere importantes.
Nosotros, a su vez como futuros padres adoptivos, llenamos un formulario con la agencia donde debíamos indicar qué características buscábamos o estábamos dispuestos a aceptar, como por ejemplo: el sexo, la raza, historial médico, si estábamos abiertos o no al consumo de sustancias, o a bebés con necesidades especiales, entre otros.
Llenar este formulario fue una de las partes más retadoras de nuestra experiencia en el proceso de adopción. Recuerdo que fue en el que más días me tardé. Listaba muchas condiciones médicas, razas, historial médico y tenía una columna de sí y otra de no. Primero tuve que instruirme sobre muchas condiciones, entender bien qué significaban y sincerarme conmigo misma. Cada vez que marcaba una casilla, sentía que le decía “sí” o “no” a un bebé… y eso me dolía.
Aunque entendía que en este caso la decisión estaba en nuestras manos, yo sentía que, en realidad, esa decisión era de Dios. Siempre tuve claro que todo este camino era el camino que Dios había elegido para nosotros, y tenía fe de que Él sabía lo que hacía. Así que oré mucho… y llené el formulario.
Tipos de adopción: abierta, cerrada y semiabierta (la nuestra)
En medio de todo este proceso descubrimos que no todas las adopciones son iguales. Y que existen tres modelos principales:
💬 Adopción abierta:
En ese tipo de adopción existe una comunicación directa entre ambas familias, esto puede incluir llamadas, visitas, cartas, etc.
🚫 Adopción cerrada:
Este tipo de adopción no permite ningún tipo de contacto ni intercambio de información entre las partes.
🔗 Adopción semiabierta (la nuestra):
En este tipo de adopción la comunicación se da a través de la agencia. Nosotros enviamos cartas y fotos, y recibimos información médica. Y más adelante, nuestros hijos podrán conocer a sus madres biológicas si así lo desean.
Cuando se abren las puertas
En medio de todo este papeleo recuerdo especialmente el día que fuimos a entregar nuestras huellas para el FBI, el último requisito de la lista, y el que nos habían informado que era el que más se tardaba. Le dije a mi esposo: “Vamos a ir en persona” porque no lograba concretar una cita. Cuando llegamos, nos dijeron que sin cita no podían atendernos y que había retrasos en el sistema.
A mí enseguida se me aguaron los ojos. Me sentí trancada. Mi esposo intentaba darme ánimos cuando una oficial se nos acercó y preguntó para qué necesitábamos ese trámite. Yo, con la voz quebrada, le conté. Y ella le dijo a la otra oficial que nos iba a atender y nos dejó pasar.
Mientras nos tomaba las huellas, ella me pidió que le contara más del proceso en el que estábamos. Y yo me inspiré. Cuando terminé mi parte de la historia, ella me dijo:
“Yo tengo una casa hogar en mi país de origen, y cuando los vi, sentí que tenía que ayudarlos. Sabes que Dios siempre pone personas en nuestro camino por una razón.”
Mi esposo y yo nos quedamos en shock. No lo podíamos creer. Era como un ángel que nos habían mandado. Con mucho sentimiento la abrazamos, le dimos las gracias y salimos de ahí con el corazón lleno.
Nuestro perfil familiar: un libro lleno de esperanza
Una de las etapas que me pareció más bonita fue crear nuestro “perfil familiar”: una especie de álbum con fotos, historias y descripciones sobre quiénes somos, cómo vivimos, y el hogar que queríamos ofrecer al bebé.
Para mí, fue como escribir un libro con el corazón abierto. Página por página, plasmamos nuestra esencia con la esperanza de que la madre biológica que Dios tenía en su plan para nosotros pudiera ver ese amor reflejado y sintiera que éramos la familia indicada para su bebé.

La agencia y el match
Una vez se entregan todos los documentos y se cumple con los requisitos de las entrevistas con la trabajadora social, la agencia compara nuestro perfil con lo que cada madre biológica busca.
Cuando hay coincidencias, les muestran a ellas varios perfiles que cumplan con sus deseos, y es ella quien escoge el perfil que más resuena con su corazón. La agencia se encarga de comunicarle a los futuros padres adoptivos que han sido seleccionados por una madre biológica. Entonces, comparten el historial médico y, si estamos de acuerdo, se realiza lo que llaman el match.
Así comenzó nuestra dulce espera
Mi parte estaba hecha. Ya solo quedaba la parte más difícil… esperar.
A nuestra sorpresa, la espera no fue tan larga. Unos días después de haber entregado los documentos, estábamos paseando a nuestra perrita cuando entró una llamada a mi teléfono. Era nuestra trabajadora social.
De manera muy casual me preguntó si ya había comenzado a trabajar en el libro del perfil familiar (este requisito no era parte de la lista inicial). Le dije que en realidad ya lo había terminado, pero no estaba impreso, que lo tenía en modo presentación en la computadora, que se lo podría enviar como un video. Me dijo que sí, que ella lo quería revisar.
Al colgar la llamada, le dije a mi esposo que esa llamada estaba sospechosa… pero no perdimos tiempo y le enviamos el video.
Pasó una semana como si nada. Pero el Jueves siguiente en la tarde…
Recibimos LA llamada.
Una madre biológica había visto nuestro video. Y nos había escogido.
Así comenzó el camino más hermoso de nuestras vidas. Una historia de amor, fe y, definitivamente, destino. Hoy la comparto con el corazón en la mano, con la esperanza de que, si estás en tu propio camino de búsqueda hacia la maternidad, encuentres luz y compañía en estas palabras. Y si conoces a alguien que lo necesite, puedas compartirla.
Gracias por leerme.
Melli








