Miércoles de agradecimiento: Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto

Hace aproximadamente doce años, en una de mis tantas búsquedas por encontrar sentido y esperanza en mi camino hacia la maternidad, conocí la historia de Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto.

Esta manifestación de la Virgen María es especialmente querida por quienes buscan consuelo ante la infertilidad, atraviesan embarazos complicados o anhelan un parto saludable. No recuerdo con exactitud quién me habló de ella por primera vez, pero sí recuerdo con claridad el regalo que me dio, una estampita con su imagen con una oración escrita en la parte de atrás y su historia, que desde entonces me acompañan.

Poco tiempo después, mi esposo y yo viajamos a visitar su capilla en St. Augustine, Florida. Un lugar bellísimo, lleno de vegetación, cerca del mar, que da una sensación de paz y tranquilidad de esas que llenan el corazón. La capilla es chiquita, muy acogedora… y allí, en silencio, con el corazón lleno de esperanza, le pedimos que nos acompañará en este camino, que nos guiará hacia nuestros hijos. En medio de nuestras oraciones hicimos una promesa: volver con nuestros hijos a darle las gracias.

Hoy, tantos años después, puedo decir que esa promesa no solo la cumplimos una vez, sino dos. 

Hoy en este miércoles de agradecimiento quiero tomar un momento y dar gracias porque hemos tenido el privilegio de visitar su capilla con ambos de nuestros hijos, y compartir con ellos la historia de esa Virgen que estuvo con nosotros desde antes de que ellos llegaran.

Gracias, Nuestra Señora de la Leche, por escuchar nuestras oraciones.

Gracias por acompañar a las madres biológicas de nuestros hijos en sus embarazos.

Gracias por permitir que el nacimiento de nuestros hijos haya sido seguro y lleno de vida.

Gracias por permitir que el parto de nuestros hijos haya sido exitoso.

Gracias por darnos esperanza cuando el camino se sentía demasiado largo.

Gracias por permitirnos enseñar a nuestros hijos sobre la fe y la gratitud.

Gracias, Nuestra Señora de la Leche, por enseñarnos que los sueños de familia también nacen del amor, la fe y la esperanza. 

Para los que hoy siguen esperando su camino, espero que sepan que no están solos.

Y si nunca habían escuchado de Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto, los invito a visitarla, y que de alguna manera llegue hacia ustedes con su toque de fe y esperanza. 

Gracias por Leerme

Melli

Un cafecito y algo bonito en tu inbox


Si este mensaje tocó tu corazón, tal vez también pueda tocar el corazón de alguien más. Compártelo con esa persona que sabes que lo necesita. Hay momentos en que unas palabras pueden sentirse como un abrazo. ✨

ESP