A menudo me preguntan: ¿cómo funciona realmente la adopción en Estados Unidos? Y aunque debo comenzar diciendo que cada historia de adopción es única, hay algo que siempre repito… La adopción es un proceso legal mediante el cual se forma una familia.
Sí, un proceso legal, con documentos y audiencias frente al juez… pero también es un proceso profundamente emocional. Detrás de cada firma, de cada documento, de cada audiencia hay un deseo inmenso de amar, de criar, de ofrecer estabilidad, pertenencia, de formar una familia.
Es una manera diferente de llegar a la maternidad o la paternidad, pero con el mismo amor y compromiso.
Se estima que en Estados Unidos ocurren más de 80,000 adopciones cada año. Algunas son de bebés recién nacidos, otras de niños que están en el sistema de foster care, y otras ocurren a nivel internacional. Aclaro que este estimado no incluye las adopciones entre familiares o las de padrastro/madrastra, que también son un proceso de adopción, con un camino y proceso legal un poco diferente.
Cada tipo de adopción tiene su propio proceso, tiempos y requisitos. Pero cuando se finaliza el proceso de cada tipo de adopción, el juez otorga a los padres adoptivos todos los derechos y responsabilidades legales que tendría un padre biológico. A partir de ese momento, legalmente se conforma la familia, y los derechos de los padres biológicos quedan legalmente extinguidos.
Existen diferentes procesos de adopción, y cada uno tiene características propias.
💛 Adopción privada o doméstica, este proceso se realiza dentro del país, generalmente con la ayuda de una agencia o abogado, y muchas veces los padres biológicos eligen directamente a la familia adoptiva.
💛 Adopción internacional, el proceso ocurre en otro país y suele ser un poco más largo y costoso, principalmente por trámites de inmigración, viajes y documentación.
💛 Adopción a través del sistema de foster care, el objetivo es dar un hogar permanente a niños que se encuentran bajo el cuidado del estado. Esta opción suele ser la más accesible económicamente, y en muchos casos el estado cubre parte o la totalidad de los gastos.
Dentro de los tipos de adopción, también hay niveles de relación con la familia biológica.
Está la adopción abierta, en donde la familia adoptiva y la biológica mantienen algún tipo de contacto, ya sea directo o a través de cartas, fotos o visitas.
La adopción semiabierta, en donde la comunicación entre las dos familias pasa por la agencia y existen unas condiciones de comunicación previamente acordadas.
Y por último la adopción cerrada, en donde no hay intercambio de información ni contacto después de que la adopción se finaliza.
No solo cada proceso de adopción es único sino que también cada historia es distinta, por lo que no hay una fórmula correcta; lo importante siempre es el bienestar del niño.
Generalmente cuando las personas escuchan de nuestra historia de adopción tienen muchas preguntas, algunas en modo chisme, otras genuinamente queriendo saber más sobre un proceso de adopción.
Una de las preguntas más comunes es: “¿Cuánto cuesta adoptar?”
La respuesta depende del tipo de adopción. En las adopciones privadas o internacionales, los costos pueden variar bastante, generalmente entre $10,000 y $50,000 dólares, dependiendo de cada situación. El promedio suele estar cerca de $30,000 cuando es doméstica y puede subir en las internacionales.
Pero me parece importante mencionar que existen becas, créditos fiscales, préstamos e incluso últimamente se ha puesto de moda los crowfunding que ayudan a cubrir los costos.
La adopción a través del foster care suele ser mucho más accesible, y en muchos casos el estado puede cubrir parte o inclusive la totalidad de los gastos.
Otra pregunta frecuente es: “¿Cualquiera puede adoptar?”
La respuesta corta sería: casi todos. Los requisitos varían un poco según el estado, pero en general puede adoptar cualquier persona mayor de edad, sin récord criminal y que pueda demostrar estabilidad económica y emocional para ofrecer un hogar seguro y amoroso.
La adopción no es un proceso rápido ni sencillo. En promedio, la adopción doméstica puede tardar entre 12 y 24 meses; la internacional, alrededor de 18 meses o más; y la adopción a través del estado, entre 9 y 18 meses una vez que se recibe la custodia temporal del niño. Es un proceso lleno de emociones, paciencia e incertidumbre, pero también de esperanza y transformación.
Para mí, nuestros procesos de adopción fueron de las experiencias más transformadoras de mi vida. No solo porque me convertí en mamá, sino porque me abrieron el corazón y el entendimiento a personas y situaciones que antes desconocía.
En nuestro caso, más allá de los papeles y todo los trámites, la adopción fue ese sello que terminó de convertirnos en familia.
Si alguna vez has sentido curiosidad o te has preguntado por dónde empezar, espero que esta información te ayude a entender un poquito más este mundo tan hermoso y complejo a la vez.
Mi consejo sería: busca una agencia que te acompañe, infórmate, pregunta y, sobre todo, confía.
Y si conoces a alguien que está en búsqueda de formar una familia, no dudes en tenderles la mano, los seres queridos son una parte importante en el recorrido de este proceso. 💛
Melli








